sábado, 4 de marzo de 2017

- Para sentar cabeza definitivamente, hijo mío, lo primero que tienes que hacer es poner un laberinto en tu vida.
- Padre, ¿y qué ganaría en ello?
- Perderías el miedo a los errores, a las pérdidas, a los problemas por resolver.
- ¿Y así sería más feliz?
- ¿Necesitas una respuesta? Piénsalo bien.
El hombre caviló, bajó la testuz y holló con el pie en el polvo del camino.
- Llevas razón, ni quiero una respuesta, ni la necesito.
Su padre, ciego, apoyó su peso en el bastón blanco y se movió balanceándose suavemente, mientras tarareaba la canción de su amor.
Y luego, quedos los dos, reanudaron el camino.

jueves, 2 de marzo de 2017

La diosa Publicidad, cuya sintaxis y semántica son tan idiosincráticas, no acogería nunca en su seno a tal adjetivo (idiosincrático, digo), a menos que la soberbia pasara a ser un bien escaso.

martes, 28 de febrero de 2017

El mundo es un manicomio que es un laberinto que puede ser un manicomio. Si nos perdemos, seguro que llegamos antes.

domingo, 26 de febrero de 2017

Sentirse plenamente mortal es el fusible que te permite seguir viviendo sin sentir miedo a la muerte.

sábado, 25 de febrero de 2017

La agonía del vivir va pedaleando en bicicleta. Si se detiene, se cae y del trompazo se convertirá en un buen pasar... con suerte.

jueves, 23 de febrero de 2017