jueves, 8 de octubre de 2026

España roza ya los 50 millones de habitantes. Es una cifra que implica pasar a una categoría de naciones del primer nivel. Junto con Portugal, con el que formamos una unidad económica desde hace más de 30 años, llegamos a los 65 millones. Población comparable a Italia y a Reino Unido. Desde finales del siglo XVIII no habíamos dejado de perder peso en el concierto europeo. Recordad que en esa época, España tenía más población que Inglaterra. La reversión de la situación es clara. España lleva mucho trecho recorrido pero todavía queda camino. La diferencia de renta todavía es notable con los países comparables. Pero el nivel de vida efectivo es bastante similar. No hay más que leer la prensa de referencia europea o, por ejemplo, la novela negra escandinava contemporánea. A España le falta sobre todo tener una administración pública independiente de los gobiernos de turno. Pero sabido es que somos el país de los pícaros, no?

domingo, 27 de septiembre de 2026

Envejecer es una tarea que se desarrolla insensiblemente, en una transición insensible que puede comportar alguna sorpresa y bastantes contrariedades. Yo ya soy viejo, y cada vez lo seré más, dice la boutade. Porque ser viejo es, entre otras cosas, ir cortando hilos intentando no enredarte demasiado en ellos. Ir cortando hilos hasta quedarte en los huesos, en la pura esencia, que, como es sabido, en los seres humanos es pura fijeza, cesación de todo. Hace ya muchos años que empecé a poner en práctica esta idea. Por ejemplo, como desde hace más de 20 años no veo televisión y cine y teatro hace un poco menos, soy incapaz de reconocer los nombres, y los rostros, de los actores, actrices y cantantes de moda. Dimití de la cultura hará unos 10 años y desde entonces no asisto a ningún espectáculo ni presentación. Paso como sobre ascuas por la sección de Cultura cuando leo la prensa digital. Releo. Escucho siempre las mismas grabaciones de música casi siempre en el mismo orden. Y así me voy preparando para la rigidez postrera. No me asusta la muerte pero prefiero seguir aquí unos cuantos años más para amenizar, en la medida de lo posible, a los presentes. Jeje.

jueves, 17 de septiembre de 2026

La percepción y la cognición son mutuamente inconmensurables. Me explico. No es posible transmitir, mediante la palabra, una experiencia. La prueba de ello es que no se puede explicar a un ciego qué es el cielo azul. Así, no se puede ser, racionalmente, sino devenir. Quiero decir que yo no puedo ser (algo, lo que sea) sino que más bien debo transitar por mis diversas percepciones sin detenerme en demasía en ninguna. No otra cosa es el flujo de la conciencia... Ser es naturalmente la meta directa de cualquier porción del lenguaje verbal. Hablar tiende a fijar las experiencias, a asentarlas en el caletre y a darles forma, separadas del resto del mundo. La dinámica de las experiencias, y por tanto de las cosas en el mundo para mi, es el estado natural de mi conciencia que se contradice con lo que puedo expresar mediante el lenguaje. Esa tensión irresoluble entre lo que digo y lo que siento es el voltaje que da energía a la racionalidad y a todo lo que esta me aporta. Pues el lenguaje verbal permite podar, simplificar, reducir la experiencia, tan vasta e inconmensurable, hasta una medida manejable por mi y así resolver los problemas que la realidad me plantea.

sábado, 5 de septiembre de 2026

Ceuta es un nudo gordiano que Marruecos quiere cortar a la manera de Alejandro, amagando el corte poco a poco, y que España quiere resolver haciendo otro nudo por encima. No otra cosa es la política que levanta ruidos, bufidos y hasta mugidos en torno por ejemplo a la distribución de menores inmigrantes en la península. O los dimes y diretes sobre informes y otros pergaminos. Hay una diferencia esencial de tiempos. Marruecos lo tiene y lo va administrando a su conveniencia y España, o al menos la micro-política española de los tiempos actuales, no lo tiene. Y así, España, a golpe de culebrón o de comedia lo va ganando, agonizando cada día un poco más (pero no del todo) y, ¿Marruecos? Marruecos no lo va a dejar irse por el desagüe, eso a buen seguro.

lunes, 31 de agosto de 2026

Seguramente nunca se pueda saber qué es la realidad pero no por alguna razón objetiva sino por una cuestión de sintaxis. La pregunta, ¿qué es la realidad? (o qué son las cosas realmente) me parece una petición de principio. En efecto, es pretender una explicación de segundo grado pues, en principio, me pregunto sobre la relaciones sintácticas que configuran una proposición, sea la que sea. Por ejemplo, qué relación hay entre la pólvora y, dadas determinadas circunstancias, una explosión, en una proposición que las relacione. Esta tentativa de explicación se mantiene dentro del orden de la realidad pues se aplica a dos elementos reales. Pero preguntar sobre la realidad in toto es, en mi opinión, pretender saltarse las reglas del juego pues la explicación no puede saltar fuera de la realidad. Ya que, por definición, no hay nada fuera de ella. Es decir, que no hay un problema al que se pueda responder. Y si no hay problema donde antes pareciera que lo había entonces hay una parcela del conocimiento humano que queda liberada de la acción de la racionalidad. Creo que, poco a poco, la humanidad va sumando parcelas de esta índole con lo que quizá se podría pronosticar que la inteligencia humana desaparecerá a la larga. Seré, poco a poco, cada vez más irracional y, por tanto, más próximo a mis hermanos, animales no humanos. Esta última frase, por supuesto, es literatura. Ver menos

viernes, 21 de agosto de 2026

Se puede considerar al "yo" una interfaz simplificada que reduce la enorme cantidad de variables de mi sistema animal. Con el yo, la conciencia, mi cuerpo se concentra en las pocas variables y referencias de las que soy "consciente". Filogenéticamente, quizá sea el resultado de la aparición y afianzamiento del lenguaje verbal. A diferencia del resto de los animales, que tienen una comunicación perfecta con su entorno, pues dominan completa y plenamente la permanencia en su respectivo nicho ecológico, la comunicación verbal humana es imperfecta. Por ejemplo, siempre se puede decir algo más en alguna conversación o monólogo. Siempre se puede añadir algo más. Con lo que la comunicación no está completa nunca. Y así, la comunicación que subtiende es siempre imperfecta. Este tipo de comunicación reduce y concentra pues las variables de que se ocupa. Es, por así decirlo, una síntesis incompleta del mundo. Con lo que, al reducirse el ámbito de los problemas que trata el humano, es más fácil controlarlos, pero te hace ciego a grandes parcelas de la realidad que sí perciben y tratan los demás animales. De esta manera surgiría el "yo" que deviene una construcción histórica.

miércoles, 12 de agosto de 2026

Creo que no se destaca lo suficiente el que, a mi modo de ver, Darwin fue el padre de la biología entendida - potencialmente - como ciencia dura, al modo de la física. Me explico. Al proponer la teoría de la evolución de las especies, se plantea la posibilidad del paso de una especie a otra especie bien directamente, bien indirectamente a través de diversas ramificaciones y bifurcaciones. Pero Darwin planteó la posibilidad de que dadas 2 especies, se pudiera trazar una ruta biológica que llevase de la una a la otra. Con lo que, si es posible describir una especie, quizá por medio de determinadas variables genéticas, se puede establecer una matriz de n-variables para definirla. Y así, la transformación matemática de cada matriz en cada una de las demás (que definen cada una a una especie) describiría el área completa de la biología. Y entonces la biología sería equiparable a una parcela de la matemática. Este es un programa de máximos, por supuesto, que puede llevar siglos en realizarse, de hecho ya se lleva un par de siglos en la tarea.