- ¿Crees en Dios?
- Creo que la Tierra es redonda.
- Pero eso no tiene nada que ver.
- Claro que no tiene que ver, las creencias nos hacen estar en el
mundo, como decía Ortega, y creer en Dios no nos hace precisamente estar
en el mundo.
- ¿Como que no?
- Es que creer en Dios es un
órdago, es la apuesta de Pascal (si crees en Dios lo ganas todo, y si no
existiera, no has perdido nada), que, para un no creyente, es la fuga del mundo hacia la nada.
- ¿Como que hacia la nada?
- Para alguien que no cree Dios es un sonido sin referencia alguna, sólo vagas ensoñaciones a lo sumo.
- ¿Qué sabrás tú de Dios?
- ¿Y tú? Eso es lo que me aterra. Pensar que si no eres un pirado, hay
una experiencia básica para ti que se me escapa, como si viviéramos en
mundos diferentes. Y eso es precisamente lo que pasa.
- Ten cuidado, estás cayendo en la apuesta de Pascal.
- Sí, le estoy haciendo el juego. Hum, ¿sabré hacer trampas
jueves, 18 de septiembre de 2014
miércoles, 17 de septiembre de 2014
sábado, 13 de septiembre de 2014
viernes, 12 de septiembre de 2014
lunes, 8 de septiembre de 2014
miércoles, 3 de septiembre de 2014
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