viernes, 23 de octubre de 2026

Dado que, generalmente, decidimos a ciegas, y engañados, pues es imposible controlar la miríada de variables independientes que nos rigen, deberíamos asumir con naturalidad dar entrada en nuestras vidas al azar, de manera sistemática. Sí, por qué no organizar, en nuestro fuero interno, una suerte de lotería de la que vayan surgiendo premios, y decepciones, para dar forma a nuestro juego de decisiones y omisiones? No es así, en realidad? Sí, pero además con los ojos vendados. Pues creemos bastante sinceramente que sopesamos acertadamente todos los pro y contras de la situación antes de emitir una ponderada, y racional, decisión. Mentira cochina, por supuesto. Pero somos más felices así. Y la felicidad, dicen que es un bien superior. No creo que el resto de los animales piensen en ser felices. Y ellos no distorsionan la realidad.

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