sábado, 9 de julio de 2016
Hoy es san Marcial, que se enroló y se reenganchó varias veces en las
legiones romanas hasta retirarse con un lote de tierras cerca de
Itálica. San Marcial había estado destinado por mucho tiempo en el limes
danubiano y allí se había imbuido de los efluvios y rastros de la
tierra y el aire, con lo que, mientras araba su terruño, como era
presciente, leía en sueños los libros que escribiría siglos más tarde
san Claudio Magris. San Marcial fue mártir y bruto. Murió comido por los
leones en la arena luego de un arresto de cristianos, pero, oh,
milagro! antes de morir se transformó por obra divina en caballo blanco
que se enfrentó con bravura a los leones. En el limes dijo muchas veces,
Fir...mes! y esa fue su palabra de pase para los cielos.
viernes, 8 de julio de 2016
Hoy es san Fermín, tremendo cuatrero, pariente lejano de Ho Chi Minh, el
prócer vietnamita, anteponiendo a su común apellído el Fer (hierro)
francés de la lengua culta de su lejano pariente para remarcar su
innoble profesión. Sí, Fermín es ladrón de vacas, vaquillas y toros
marcados a fuego, a los que encierra en sus establos de Pamplona y los
hace trotar para que su carne adquiera ese puntito correoso tan del
gusto del gourmet. ¿No lo sabíais? El secreto de los sanfermines se
reduce al rabo de toro que sirven los restaurantes del casco viejo los
días de encierro, talmente a un tal Hemingway.
Jesús nació, creció, vivió y murió en galeras. Amarrado al banco de un
galeote, nunca aprendió a hablar pues el silencio era imperante entre
los remeros. Con sus paladas contribuyó a trazar un surco en el mar, lo
que creo expresa bien la fe en el destino humano. Así podían haberme
contado la historia de Jesús, y así os la cuento yo.
Hoy podría ser san José, que fue un niño toda su vida y como tal
alardeaba de sabiduría (decía siempre Jo!...Sé!). Pero los siete sabios
de Grecia interceptaron su comunicación telepática y empezaron a
proferir tal cantidad de axiomas, lemas y aforismos que al pobre san
José no lo quedó otra que inclinar la cabeza y no levantarla nunca más
de su banco de carpintero.
Hoy es san Julián, que luchó contra los molinos de viento del Séptimo
Arte, encerrados en su cabeza. Buscó con denuedo de cinéfilo la película
Julie y Ann pero no encontró más que confitura de caramelo sobre
peluquines, o miriñaques, postizos. Quiero decir, mucha basura y pocas
nueces. Es el santo chamán, el santo loco que proyecta a la luz potente
de sus ojos, múltiples fotogramas de esta nuestra vida.
miércoles, 6 de julio de 2016
Hoy
es santo Tomás que era un bebedor compulsivo y decía en sus delirium
tremens que procedía de Argentina (eso queda por la Caldea? se
preguntaban algunos, "es tierra de romanos", contestaba Tomás). Cuando
se despertaba en una Judea romanizada llena de termas y anfiteatros
volvía a beber para retornar a Argentina, decía, donde, al menos, Jesús
no estaba en ningún templo..."qué alivio", pensó.
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