viernes, 23 de octubre de 2026
Dado que, generalmente, decidimos a ciegas, y engañados, pues es imposible controlar la miríada de variables independientes que nos rigen, deberíamos asumir con naturalidad dar entrada en nuestras vidas al azar, de manera sistemática. Sí, por qué no organizar, en nuestro fuero interno, una suerte de lotería de la que vayan surgiendo premios, y decepciones, para dar forma a nuestro juego de decisiones y omisiones? No es así, en realidad? Sí, pero además con los ojos vendados. Pues creemos bastante sinceramente que sopesamos acertadamente todos los pro y contras de la situación antes de emitir una ponderada, y racional, decisión. Mentira cochina, por supuesto. Pero somos más felices así. Y la felicidad, dicen que es un bien superior. No creo que el resto de los animales piensen en ser felices. Y ellos no distorsionan la realidad.
jueves, 8 de octubre de 2026
España roza ya los 50 millones de habitantes. Es una cifra que implica pasar a una categoría de naciones del primer nivel. Junto con Portugal, con el que formamos una unidad económica desde hace más de 30 años, llegamos a los 65 millones. Población comparable a Italia y a Reino Unido. Desde finales del siglo XVIII no habíamos dejado de perder peso en el concierto europeo. Recordad que en esa época, España tenía más población que Inglaterra. La reversión de la situación es clara. España lleva mucho trecho recorrido pero todavía queda camino. La diferencia de renta todavía es notable con los países comparables. Pero el nivel de vida efectivo es bastante similar. No hay más que leer la prensa de referencia europea o, por ejemplo, la novela negra escandinava contemporánea. A España le falta sobre todo tener una administración pública independiente de los gobiernos de turno. Pero sabido es que somos el país de los pícaros, no?
domingo, 27 de septiembre de 2026
Envejecer es una tarea que se desarrolla insensiblemente, en una transición insensible que puede comportar alguna sorpresa y bastantes contrariedades. Yo ya soy viejo, y cada vez lo seré más, dice la boutade. Porque ser viejo es, entre otras cosas, ir cortando hilos intentando no enredarte demasiado en ellos. Ir cortando hilos hasta quedarte en los huesos, en la pura esencia, que, como es sabido, en los seres humanos es pura fijeza, cesación de todo. Hace ya muchos años que empecé a poner en práctica esta idea. Por ejemplo, como desde hace más de 20 años no veo televisión y cine y teatro hace un poco menos, soy incapaz de reconocer los nombres, y los rostros, de los actores, actrices y cantantes de moda. Dimití de la cultura hará unos 10 años y desde entonces no asisto a ningún espectáculo ni presentación. Paso como sobre ascuas por la sección de Cultura cuando leo la prensa digital. Releo. Escucho siempre las mismas grabaciones de música casi siempre en el mismo orden. Y así me voy preparando para la rigidez postrera. No me asusta la muerte pero prefiero seguir aquí unos cuantos años más para amenizar, en la medida de lo posible, a los presentes. Jeje.
jueves, 17 de septiembre de 2026
La percepción y la cognición son mutuamente inconmensurables. Me explico. No es posible transmitir, mediante la palabra, una experiencia. La prueba de ello es que no se puede explicar a un ciego qué es el cielo azul. Así, no se puede ser, racionalmente, sino devenir. Quiero decir que yo no puedo ser (algo, lo que sea) sino que más bien debo transitar por mis diversas percepciones sin detenerme en demasía en ninguna. No otra cosa es el flujo de la conciencia... Ser es naturalmente la meta directa de cualquier porción del lenguaje verbal. Hablar tiende a fijar las experiencias, a asentarlas en el caletre y a darles forma, separadas del resto del mundo. La dinámica de las experiencias, y por tanto de las cosas en el mundo para mi, es el estado natural de mi conciencia que se contradice con lo que puedo expresar mediante el lenguaje. Esa tensión irresoluble entre lo que digo y lo que siento es el voltaje que da energía a la racionalidad y a todo lo que esta me aporta. Pues el lenguaje verbal permite podar, simplificar, reducir la experiencia, tan vasta e inconmensurable, hasta una medida manejable por mi y así resolver los problemas que la realidad me plantea.
sábado, 5 de septiembre de 2026
Ceuta es un nudo gordiano que Marruecos quiere cortar a la manera de Alejandro, amagando el corte poco a poco, y que España quiere resolver haciendo otro nudo por encima. No otra cosa es la política que levanta ruidos, bufidos y hasta mugidos en torno por ejemplo a la distribución de menores inmigrantes en la península. O los dimes y diretes sobre informes y otros pergaminos. Hay una diferencia esencial de tiempos. Marruecos lo tiene y lo va administrando a su conveniencia y España, o al menos la micro-política española de los tiempos actuales, no lo tiene. Y así, España, a golpe de culebrón o de comedia lo va ganando, agonizando cada día un poco más (pero no del todo) y, ¿Marruecos? Marruecos no lo va a dejar irse por el desagüe, eso a buen seguro.
lunes, 31 de agosto de 2026
Seguramente nunca se pueda saber qué es la realidad pero no por alguna razón objetiva sino por una cuestión de sintaxis. La pregunta, ¿qué es la realidad? (o qué son las cosas realmente) me parece una petición de principio. En efecto, es pretender una explicación de segundo grado pues, en principio, me pregunto sobre la relaciones sintácticas que configuran una proposición, sea la que sea. Por ejemplo, qué relación hay entre la pólvora y, dadas determinadas circunstancias, una explosión, en una proposición que las relacione. Esta tentativa de explicación se mantiene dentro del orden de la realidad pues se aplica a dos elementos reales. Pero preguntar sobre la realidad in toto es, en mi opinión, pretender saltarse las reglas del juego pues la explicación no puede saltar fuera de la realidad. Ya que, por definición, no hay nada fuera de ella. Es decir, que no hay un problema al que se pueda responder. Y si no hay problema donde antes pareciera que lo había entonces hay una parcela del conocimiento humano que queda liberada de la acción de la racionalidad. Creo que, poco a poco, la humanidad va sumando parcelas de esta índole con lo que quizá se podría pronosticar que la inteligencia humana desaparecerá a la larga. Seré, poco a poco, cada vez más irracional y, por tanto, más próximo a mis hermanos, animales no humanos. Esta última frase, por supuesto, es literatura. Ver menos
viernes, 21 de agosto de 2026
Se puede considerar al "yo" una interfaz simplificada que reduce la enorme cantidad de variables de mi sistema animal. Con el yo, la conciencia, mi cuerpo se concentra en las pocas variables y referencias de las que soy "consciente". Filogenéticamente, quizá sea el resultado de la aparición y afianzamiento del lenguaje verbal. A diferencia del resto de los animales, que tienen una comunicación perfecta con su entorno, pues dominan completa y plenamente la permanencia en su respectivo nicho ecológico, la comunicación verbal humana es imperfecta. Por ejemplo, siempre se puede decir algo más en alguna conversación o monólogo. Siempre se puede añadir algo más. Con lo que la comunicación no está completa nunca. Y así, la comunicación que subtiende es siempre imperfecta. Este tipo de comunicación reduce y concentra pues las variables de que se ocupa. Es, por así decirlo, una síntesis incompleta del mundo. Con lo que, al reducirse el ámbito de los problemas que trata el humano, es más fácil controlarlos, pero te hace ciego a grandes parcelas de la realidad que sí perciben y tratan los demás animales. De esta manera surgiría el "yo" que deviene una construcción histórica.
miércoles, 12 de agosto de 2026
Creo que no se destaca lo suficiente el que, a mi modo de ver, Darwin fue el padre de la biología entendida - potencialmente - como ciencia dura, al modo de la física. Me explico. Al proponer la teoría de la evolución de las especies, se plantea la posibilidad del paso de una especie a otra especie bien directamente, bien indirectamente a través de diversas ramificaciones y bifurcaciones. Pero Darwin planteó la posibilidad de que dadas 2 especies, se pudiera trazar una ruta biológica que llevase de la una a la otra. Con lo que, si es posible describir una especie, quizá por medio de determinadas variables genéticas, se puede establecer una matriz de n-variables para definirla. Y así, la transformación matemática de cada matriz en cada una de las demás (que definen cada una a una especie) describiría el área completa de la biología. Y entonces la biología sería equiparable a una parcela de la matemática. Este es un programa de máximos, por supuesto, que puede llevar siglos en realizarse, de hecho ya se lleva un par de siglos en la tarea.
domingo, 2 de agosto de 2026
Vórtices y espirales. Quizá la física cartesiana - en la que no hay vacío y los vórtices de materia arrastran a los planetas en su trayectoria - sea la que mejor describa las agonías y estertores de la vida psicológica. Sí, cada día se compone, para mi, de innúmeros periodos de alzas y bajas (de ánimo y energía), de expansión y contracción. Con los años se va aprendiendo a maximizar el optimismo vital y a minimizar el pesimismo. En los instantes de baja forma suelo capear el temporal. Me dedico a navegar al pairo en esos momentos y a esperar el cambio oportuno. Creo que hay que tener mucha paciencia y tesón, al tiempo. Sí, la vida es sístole y diástole, esa es una gran lección que hay que aceptar. En realidad, visto con perspectiva, el ser humano no hace en gran medida mas que piétiner sur place en un recorrido que nos lleva casi siempre al punto de partida, solo que con un punto de vista algo distinto, en espiral en cierta medida. Y así, retrospectivamente, no me cabe en la cabeza mi vida, ni siquiera me cabe un día completo de mi existencia! Así que, puesto que no soy dios de ninguna especie, me confieso agnóstico sobre mi propia vida. Ni creo, ni dejo de creer en ella.
miércoles, 22 de julio de 2026
A qué hora sirven el daikiri, jeje? Sí, como si estuviera en un balneario, al uso argentino esto es en una playa como Mar del Plata, o al uso español, en un establecimiento donde se toman las aguas termales... Yo estoy en casita y para mi, desde hace años, el verano consiste en sentarme en una terracita de un bar de barrio en buena compañía. Y, por supuesto, tomar horchata al menos una vez, aunque sea en botella comprada en el súper... Sí, no tengo hybris, estoy en paz. No haría de mi un héroe griego prometeico. Si tuviera que robar el fuego a los dioses, sería algo así como externalizar mi inteligencia y traerla de rebote, al coleto, para degustarla y disfrutarla. Y eso es lo que hago todos los días tratando con la inteligencia artificial, no? Un ratito al día, que no hace daño...
domingo, 12 de julio de 2026
Yo no soy el mismo de hace diez años, mi "yo" es otro. Creo, con Hume, que el "yo" es un haz de percepciones friable e intermitente que siempre es un contenido pero que nunca es un continente. Y si no es un continente, de "algo" que podamos descargar y obviar, no tiene esencia propia. Luego, de algún modo, existimos pero no somos. Con lo que mi identidad es narrativa (lo que me cuento de mi mismo y de los demás), es pues un devenir y no un ser. Así, yo fluyo sobre el mundo, a veces a la velocidad de la lava candente y a veces a la velocidad de un riachuelo cantarín. El. mundo no me contiene sino que es mi espacio vital, por así decir. Y luego, yo estoy, ahora sí, y ahora no. Ninguno de mis "yo" tiene más entidad que otro para ser objetivado. Con lo que, definitivamente, vuelo sobre el mundo. Y así, tengo el optimismo fundamental de un pájaro que lo ve todo desde lo alto. Y el reposo, me diréis? Esa es un condena que no podré evitar, algún día...
miércoles, 1 de julio de 2026
La canícula, o ¿las canículas? Sí, parece que tenemos que prepararnos para sucesivas, y pertinaces, olas de calor a lo largo del verano. Este tipo de plurales me recuerda a aquella pregunta de España, o ¿las Españas?, o bien aquello de "zar de todas las Rusias". Siempre hay que sospechar de esas expresiones pues te quieren colar la idea de la unidad dentro de una diversidad que, muy a menudo, se trata por todos de escamotear. Arte de prestidigitación, "Nada por aquí, nada por allá...", "Ale hop, he aquí una paloma" (Aplauso del público). Sí, los plurales políticos suelen esconder pequeñas, o grandes, comedias que si no se manejan con tiento pueden derivar en (grandes) tragedias. Así la guerra de España (1936-1939), que fue posiblemente producto de querer colocar todos los huevos en el mismo cesto ideológico-político por parte de los unos y de los otros. Los de más allá, que en otra época seríamos tildados de "afrancesados", como el presidente Azaña, probablemente hubieran tenido que emprender el camino del exilio fuese quien fuese quien se alzase con el triunfo. Volviendo al tiempo atmosférico, creo que hay que dar gracias a Dios de que en los calores mesetarios de Madrid esté tan difundido el uso del aire acondicionado que evita muchos golpes...de calor.
domingo, 21 de junio de 2026
Al ser finito tengo que vivir varias vidas en mi vida pues no puedo pretender explicarme a mi mismo dando un sentido único a toda mi existencia. Si lo intentase hacer estaría sugiriendo que adopto por un momento un punto de vista externo a mi vida (para poder otearla completamente), lo que es psicológicamente inviable. Y vivir varias vidas en esta es al fin mucho más llevadero, no? Pues te evita cargar con un "yo" apabullante que te acompañase de principio a fin. Yo soy de la idea de que el supuesto "yo" es friable y que se descompone con facilidad en miríadas de pequeños puntos de vista con distintas adscripciones temporales. Soy, pues, "otro" que el que vivió bajo mi mismo nombre hace 30 años. El peso específico de mi vida se reduce entonces mucho con lo que los años "pesan" menos. Si la vida se hace más fácil, bienvenida sea a cualquiera de los rincones experienciales que pase a ocupar a cada rato. Experiencia agradable, ¡qué bello rótulo para una vida tranquila!
domingo, 7 de junio de 2026
sábado, 30 de mayo de 2026
Se acerca el verano (boreal) y las temperaturas ambientales van subiendo. Yo, de año en año voy sintiendo menos el calor. Sí, supongo que mi metabolismo se va ralentizando o, dicho de otra manera, que la Parca va danzando cada vez más cerca. También es cierto que pienso que la meseta madrileña está gozando de un microclima en este cambio climático que dulcifica y atempera generalmente los episodios de calor. He creado una máscara que me impide ver la temperatura oficial que se va señalando y me refugio en la temperatura sentida y, en cierto modo, gozada. Creo tener, dada mi edad, una memoria térmica que me permite calibrar, mal que bien, las temperaturas reales, pero me puedo equivocar. Con mi escasa veta dramática, para mi no hay casi olas de calor ni episodios tórridos en esta ínsula madrileña. Yo vivo, sea real o metafóricamente, en clima temperado y, cada vez más, lluvioso. Alimenta mi fantasía térmica una vida recoleta y a la sombra que absorbe posibles picos de temperatura. Lo dicho, echadme veranos al coleto que yo os devuelvo canículas disminuidas. Soy como el muñeco de nieve que se resiste a derretirse al final del crudo invierno. Y así voy contando mis días.
lunes, 18 de mayo de 2026
La razón es una experiencia de segundo grado. Pero siempre se apoya, fagocitándola, en una porción previa de irracionalidad. Ya que la realidad es, por definición, irracional puesto que la razón es un constructo histórico con fecha, aproximada, de aparición en el mundo. Así, los humanos, en tanto seamos racionales, tenemos una experiencia de una experiencia (segundo grado). No alcanzamos la realidad directamente. Y por eso lo que es, el mundo, se nos escapa por entre los dedos.
viernes, 8 de mayo de 2026
Puede que nademos en círculos, sí. Por el proceloso mar de la experiencia vital. El lenguaje verbal está cerrado sobre sí mismo. No es solo que no se pueda salir del lenguaje sino que nuestras programaciones neurolingüísticas nos llevan a cerrar ciclos cognitivos sin cesar. Naturalmente, somos animales de costumbres pues la evolución cultural implica la repetición incesante a cada nuevo nivel que alcanzamos y hasta que ascendemos un nuevo peldaño. Si no nos repitiéramos no podríamos orientarnos cognitivamente ya que no tenemos un lugar cognitivo fijo, el equivalente cultural de un nicho ecológico.
domingo, 26 de abril de 2026
Yo tengo memoria de pez. Sí, tengo escasos recuerdos que se presentan muchas veces en el mismo orden. Es una forma de transitar por la vida -mental- como quien va por la calle sin mirar a nadie, fijándose en las palomas y gorriones, en el suelo y en el aire, y en los edificios que se van sucediendo. Sin parar mientes en el gentío que me rodea. Así, los recuerdos, rígidos, evitan que me pierda en el pasado, y me invitan a seguir en el presente. Evito muchos conflictos internos y estoy disponible para contemplar fotos-fijas. Por ejemplo, ahora mismo, la ventana de mi habitación iluminada por la luz de la tarde y recubierta por una cortina con pliegues y pequeñas sombras. Como mi memoria es cíclica tiendo a primar lo que vuelve, lo que retorna, como las fotos-fijas. No sé si tiene más ventajas que inconvenientes pues no puedo comparar mi memoria con otras. De todas formas, creo que es un buen antídoto contra el solipsismo pues no tengo un relato, continuo, interior del que pudiera tener la tentación de engancharme. El exterior, el mundo, es mi asidero natural. La austeridad de mi memoria hace que no me empache de vida interior. Soy una suerte de fósil de la Antigüedad, antes de la invención del alma cristiana que es el origen del insondable yo moderno y contemporáneo. En mi yo hago pie fácilmente y no me hundo. Bueno, ya me he hecho suficiente publicidad, ahora que siga el relato de la vida.
lunes, 13 de abril de 2026
Veréis. Cada tarde, echado en el sofá todavía ahora cubierto con la mantita de invierno, escucho música clásica en un breve concierto, de media a una hora para terminar de restaurar mi psique y mi soma tras la jornada mañanera laboral. Hace un tiempo que vengo escuchando a esa hora el Concierto para piano nº 21 de Mozart. Es claro, luminoso y jocundo. Hasta aquí nada fuera de lo normal. Pero el caso es que escuché dicho concierto el otro día acompañado de unos perros a los que estaba cuidando... Y, oye, que influido por su presencia comencé a detectar señales que no había captado hasta el momento en el concierto de Mozart. Sí, el segundo movimiento, tiempo lento, me hizo pensar en un universo gatuno, con leves maullidos y gestos - musicales - suaves y contenidos como los de un felino. Y el tercer tiempo, final, rápido, un desborde de vitalidad perruna! Con alharacas y pamemas propios de quienes compartimos nuestro tiempo con los perros. Todo podría ser...
viernes, 3 de abril de 2026
Las ideas tienden a persistir, entre otras cosas porque se reproducen. Los mundos que describen las ideas, no: están dados de una vez por todas. Así, es obligado que lo vivo persista en su ser, al menos hasta que se reproduzca. De ahí el famoso conatus de Spinoza, principio básico que dice que todo lo que es, tiende a perseverar en su ser. Spinoza lo extendió más allá de los seres vivos, a todo lo que meramente es, una piedra, por ejemplo. Pero creo que Spinoza hizo trampa para salvar a Dios, que según su cosmovisión, no es un ser vivo (Dios o la Naturaleza). Así, de rondón, se le coló el panteísmo, con lo que Dios quedó desactivado a efectos prácticos. A mi entender, la introducción de la noción de reproducción (de los seres vivos) es lo que permitiría deslindar el conatus solo para lo viviente pues reclama lo heraclitiano frente a la persistencia parmenídea de la piedra. En general los mundos (compuestos de piedras, entre otras cosas) darían la base fija al ser mientras que lo viviente, y sus ideas, permitirían la dialéctica. La lucha, el combate, la agresión y la muerte, que nos define.
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